El 24 de agosto de 1931, MERCEDES BOBILLO -que con el tiempo sería de JANÉ para ser identificada sencillamente solo como MERCEDES JANÉ- y su madre MARÍA JOSEFINA MATA DE BOBILLO llegaron de Buenos Aires de visita a Asunción. Invitada por una tía viuda, planeaban permanecer unos días. Tal vez unos meses. Sin embargo, se quedaron en el Paraguay para toda la vida.
MERCEDES JANÉ -nacida en Bahía Blanca, Provincia de Buenos Aires, el 8 de setiembre de 1915-, pronto se vio sumergida en el drama sangriento de la guerra contra Bolivia. No era su pueblo el que peleaba, pero ella ya lo sentía intensamente como suyo. Fue por eso que acudió a los hospitales donde llegaban los heridos. Su misión no era curar el cuerpo sino el espíritu de los combatientes escribiéndoles sus cartas.